De “archivo cualquiera” a “listo para imprimir”
Preparar un archivo para impresión parece fácil… hasta que el resultado no es lo que esperabas: colores apagados, bordes cortados o imágenes pixeladas suelen venir de errores muy comunes que se pueden evitar fácilmente.
En este artículo te explico, de forma clara y práctica, todo lo que necesitas saber para preparar tus archivos y enviárselos a tu imprenta de confianza.
No obstante diseñar bien no consiste solo en “hacer algo bonito”. Hay conocimientos técnicos, experiencia y muchos detalles que marcan la diferencia en el resultado final. Por eso, aunque aquí vas a aprender lo básico para evitar errores comunes, siempre recomendamos contar con un profesional cuando buscas un acabado realmente perfecto.
Tranquilo
¡Vamos a ayudarte
con todo esto!
1. Sangrado en impresión: qué es y por qué es tan importante
El sangrado es el áreea extra que se añade alrededor de tu diseño para evitar que al cortar aparezcan bordes blancos indeseados.
Normalmente se añaden 3 mm por cada lado.
Ejemplo práctico: si tu diseño es un A4 (210x297mm) el archivo final debe medir 216x303mm.
Por si no te ha quedado claro, con este ejemplo visual lo entenderás todo mucho mejor.
2. Márgenes de seguridad: Que no se corte lo importante
Los márgenes de seguridad son el espacio interior donde debes mantener textos y elementos importantes. Recomendación: un mínimo de 5mm hacia dentro desde el borde.
3. Cómo añadir sangrado en Canva e Illustrator
En Canva:
Al crear el diseño (flecha) activa la opción de “Mostrar sangrado de impresión”
Canva añade automáticamente los 3mm
Exportalo como PDF para impresión
En Adobe Illustrator:
Al crear el documento (flecha) añade 3mm de sangrado
Si ya has creado el archivo puedes añadirlo en Archivo (flecha) ajustes de documento (flecha) Sangrado.
4. Resoluciones: 72 ppp VS 300 ppp
La resolución de una imagen se mide en ppp (píxeles por pulgada) y determina el nivel de detalle y nitidez que tendrá al imprimirse.
Las imágenes a 72 ppp están pensadas para verse en pantalla: webs, redes sociales, móviles o presentaciones. En digital suelen verse perfectamente, pero al imprimirlas pueden aparecer borrosas, pixeladas o poco definidas, especialmente en tamaños grandes.
En cambio, para imprenta profesional lo recomendable es trabajar a 300 ppp. Esta resolución ofrece un resultado mucho más nítido, limpio y con mejor calidad de detalle, tanto en fotografías como en textos y gráficos.
Un error muy común es pensar que una imagen “se ve bien” porque en el ordenador o el móvil parece correcta… pero impresión y pantalla juegan en ligas totalmente diferentes
5. CMYK vs RGB: por qué cambian los colores
¿Alguna vez te ha pasado que has impreso una imágen y se ve con colores distintos a los de la pantalla? Hay una posibilidad de que sea por las tintas, pero seguramente sea por el perfil de color.
RGB (para pantalla):
Rojo, Verde (green) y Azul (blue).
Más brillante
CMYK (para impresión):
Cian, Magenta, Amarillo (yellow) y Negro (black)
Más realista sobre el papel
Si diseñas en RGB, al imprimir los colores pueden cambiar.
No obstante solemos incluir nuestras INSTRUCCIONES GENERALES junto a los productos en los diferentes apartados de nuestra web.
En la segunda parte te explico qué formato debes usar, cómo evitar errores con tipografías, transparencias y líneas de corte